#RepoGráfica Jóvenes Se Equivocaron Sobre El Homeschool: “Al Chile Extraño La Escuela”

No son vacaciones, es cuarentena. Se repite varias veces al día en la casa: “Al chile extraño ir a la escuela”

STAFF/ Colab. Especial. Eliza Flores @eliz_ff

Son 7:44 am: Desde hace unos minutos Prixca ya está conectada en Class Room, aún en la cama comienza a ponerse al día con las actividades escolares que los maestros han solicitado, la escuela a la que asiste desde hace más de una semana habilitó cuentas para que no se perdiera tiempo de clases.

7:46 am: Se han asignado demasiadas actividades, “Kennia” dejó un trabajo con horario de entrega para las ocho de la noche; ‘eso habla de que será un trabajo extenso’, dice Prixca.

7:50 am: “¡Antho no se despierta, va a llegar tarde a la escuela!”, se escucha a Prixca desde el otro cuarto. No quiere despertar, el día anterior terminó tarde todas las tareas que le han dejado. Con los ojos aún cerrados informa que empezará clases a las 10:00 am.

La cafetera comienza a funcionar, Prixca se levanta de la cama y comienza a bajar de a poco las cosas que utilizará para seguir trabajando, ahora desde la cocina. Se sirve el café, no permite que se le hagan muchas fotos mientras desayuna, Antho se prepara un café y se sube a su cuarto de nuevo.

09:50 am: La mesa en el patio está lista, comienzan a conectar cables y traen sus computadoras a la “Home School”, Antho por fin está lista para comenzar a trabajar. La PREFECO tardó casi una semana en poder ordenar las actividades en Class Room y la carga de trabajo es muy pesada.

Este es su último semestre de preparatoria, sus ánimos están conflictuados, le gusta trabajar desde casa, pero esta contingencia la tiene preocupada. Le inquieta no tener un buen nivel académico al ingresar a la universidad.

10:20 am: Ya están jugando en la mesa de trabajo. Antho y Prixca son hermanas, comienzan a bromear mientras trabajan; se distraen, Prixca le cuenta que en Instagram sigue a unas hermanas que estudian en casa, le resulta gracioso darse cuenta que hay chicos que siempre han estudiado desde sus hogares.

A las 11:05 am paran actividades, dicen que es su “recreo”; comienzan a socializar vía “Whats” con sus compañeros. Se ven muy risueñas, Prixca y sus amigas tienen un grupo llamado ‘Conora Club’; Mariela cuenta que está estresada, “…ver a mis papás más de 12 horas diarias es difícil, esta semana me han corrido como 5 veces de la casa; cuando voy a la escuela casi no convivimos y eso ayuda a que nuestra relación sea sana. Veo mi cama y me dan ganas de dormir. Al chile extraño ir a la escuela”.

En el grupo de Asistencia I. 501-1 Dani también se dice agobiada, mucho más que en la escuela: “estoy estresada… los profesores se atrasaron, perdieron tiempo y nosotros como alumnos estamos sobrecargados, nosotros no tenemos la culpa, envían demasiada tarea. Pero esta chido estar en la casa, ayudar a mis papás, eso sí tengo que organizar un buen mis cosas para poder hacer todo lo que ellos TAMBIÉN me piden, tener tiempo para hacer MILLONES DE TAREAS y entregar en tiempo, pero me gusta apoyar en casa”.

2:00 pm: Se levantan de la mesa, comienzan a recoger sus cosas y a prepararse para ahora comenzar con las tareas de la casa, se relajarán un tiempo y por la tarde comenzarán de nuevo a revisar sus plataformas en caso de que algún maestro asigne nuevo trabajos.

“Ya no aguanto, no me gusta el Homeschool, odio que mi computadora se trabe, extraño mucho a mis amigos, los recreos y la comida de la cafetería. Me preocupa no estar preparada para volver a clases, y que mis profesores estén mucho más estrictos al volver a las aulas. Entiendo que no podemos perder clases por una contingencia sanitaria, y también comprendo los riesgos de enfermar o contagiar a alguien en mi casa o fuera de ella. ¡Ayuda!”, comenta Prixca.

Antho por su parte comenta que estar en cuarentena es aburrido: “Me gusta mucho ir a la escuela, extraño mi banca; extraño a mi maestra Venus diciendo que AMLO está bien ‘w31’, y mis clases feministas con mi maestra Vania. También echo de menos a mis amigos a Omar, y hacer TikToks con Armando, pasar tiempo con Luren en el baño, platicando de los ex novios y los recesos con Areli; pero me gusta estar en casa, puedo pasar más tiempo con mi gatita. Me preocupa mucho cómo vamos a llegar a la universidad, y estoy viviendo la contingencia desde la “cuarentena extrema”; veo que muchas personas no la respetan, la gente no entiende el tamaño del problema, aún recuerdo la contingencia por el H1N1 y me parece que la gente ya no”, finaliza.

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