
STAFF/ Abril Reséndiz – @Abril_Yousaf
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán no confirmó que Alejandro “N”, alias “El Macas” y quien formaba parte del equipo de seguridad de Carlos Manzo, haya participado directamente en el homicidio del expresidente municipal de Uruapan, al señalar que esa posibilidad continúa dentro de las líneas de investigación.
La precisión fue realizada por Israel Vega Rodríguez, vicefiscal de Inteligencia e Investigación Criminal de la FGE, luego de que se cuestionara el traslado de tres personas relacionadas con el caso al Centro Federal de Reinserción Social número 1, conocido como El Altiplano, en el Estado de México.

El traslado ocurrió el pasado 28 de septiembre e incluyó a Alexis “N”, alias “El Brilloso”; Christian Martín “N”, “El Vikingo”; y Alejandro “N”, “El Macas”, quien anteriormente se desempeñó como escolta de Carlos Manzo. La Fiscalía explicó que el movimiento se realizó a partir de un análisis de riesgo penitenciario.
“Fueron trasladadas tres personas: Alex Brilloso, Alex Vikingo y este personaje alias Macas”, informó Vega Rodríguez durante la conferencia.
El caso cobró especial relevancia debido a que, además del traslado, se ha mantenido abierta una línea de investigación para determinar si “El Macas” tuvo alguna participación directa en el homicidio de Manzo, ocurrido el 1 de noviembre de 2025 durante el Festival de las Velas, en Uruapan. La propia FGE ya había señalado que esa posibilidad continuaba bajo investigación y que no existía una confirmación al respecto.
Al ser cuestionado directamente sobre si el exescolta participó en el asesinato, el vicefiscal evitó confirmar esa versión y señaló que todavía se están agotando las distintas líneas de investigación.

“Se están agotando las líneas de investigación, al momento seríamos algo irresponsables al dar algo de esa contundencia”, respondió Israel Vega Rodríguez.
De esta manera, la FGE mantiene abierta la investigación sobre la posible participación de “El Macas”, pero hasta el momento no ha confirmado que haya intervenido directamente en el homicidio de Carlos Manzo. El traslado al Altiplano, de acuerdo con la explicación proporcionada por la Fiscalía, respondió a un análisis de riesgo penitenciario y no constituye por sí mismo una confirmación de responsabilidad en el asesinato.
