STAFF/ Matilda Martínez

Por ignorancia o principalmente por falta de sensibilidad, los automovilistas suelen estacionarse los típicos cinco minutos, que terminan transformándose en más de una hora, en aquellas rampas que facilitan la movilidad dentro de la ciudad a las personas que padecen alguna discapacidad motriz.
Ello reveló Francisco Carrillo Zamora, director de Ejecuciones Sanciones Administrativas de la Comisión Municipal de Seguridad, al explicar que el reglamento de tránsito en su artículo 88 fracción XV, prohíbe a cualquier persona estacionarse en estas zonas.
“La mayoría de las personas desconoce para que son las rampas y son personas que siempre dicen que son tres minutitos los que se estacionarán ahí, pero no deben de hacerlo, tienen que moverse inmediatamente”, señaló.
Informó que los lugares con mayor incidencia de falta de respeto a las personas con discapacidad es el primer cuadro de la ciudad como Bartolomé de las Casas, Vasco de Quiroga hasta Vicente Santa María.
“En estas calles, hasta los mismos comerciantes dueños de los negocios se estacionan en las rampas para discapacitados, entre rampas de discapacitados y cajones para discapacitados, yo creo que tenemos un 45 a 50 por ciento de infracciones de tránsito”, señaló.
La multa para las personas que se estacionan en lugares de discapacitados asciende a los 730 pesos. Sin embargo, en pocas ocasiones son sancionadas aquellas personas, debido a la falta de elementos de tránsito por la ciudad.
La falta de cultura hacia las personas discapacitadas, viene desde los mismos comerciantes del primer cuadro de la ciudad, así como automovilistas en general y hasta los burócratas que acostumbran dejar su auto sin empacho alguno y ante la complacencia de la autoridad.
