#ReporGráfica Transportistas A Punto Del Colapso, Ocupan Despensas Para Sus Hogares

Mientras algunas rutas como la guinda o los camiones Villas del Pedregal van completamente llenos, hay rutas que no tienen pasajeros

STAFF/ Colab. Especial. Eliza Flores

“Durante la contingencia salgo a trabajar 16 horas en la combi y no llevar dinero a mi familia es muy doloroso”, comenta Rafael en exclusiva para Changoonga.com, quien es chofer desde hace nueve años.

Las combis, como las llamamos en la ciudad de Morelia, se encuentran vacías; hay rutas que se han visto bastante afectadas, hacen sus recorridos con muy pocos pasajeros, tal es el caso de las rutas Roja, Amarilla, Gris, y camiones como el Panteón y Ruta Uno.

La economía de algunos sectores de la ciudad se ha visto bastante golpeada, tal es el caso del transporte público, un sector que por primera vez en mucho tiempo se ve castigado. Durante las últimas cuatro semanas el número de pasajeros ha disminuido considerablemente a raíz de las disposiciones de cuarentena por COVID-19.

Existen rutas como la Amarilla que se sustentan en un 85% a 90% de estudiantes, y desde que las clases fueron suspendidas, ésta ruta es de las que más han sufrido en su economía. En un recorrido que el equipo de Changoonga hizo en distintas rutas durante las últimas semanas, se observó la disparidad de pasajeros. La ruta Azul B y la Guinda se observan con mayor afluencia que la ruta Gris 3 o la Naranja.

“El Puma” como lo conocen en la Ruta Amarilla, ha dejado su trabajo como chofer y durante este tiempo de cuarentena ha trabajado en los alrededores del Mercado Independencia, algunas veces hace mandados y en otras se pone a lavar autos, “dejé de trabajar como chofer desde que cerraron la universidad, tengo que llevar algo de dinero a mi casa” es lo único que comenta.

“Como choferes y padres de familia debemos acatarnos estrictamente a las normas para salir a trabajar, nos desinfectamos antes de subir a nuestras unidades y al volver a casa; no entramos a nuestros hogares sin antes realizar un ritual de desinfección”, comenta Rafael, “durante la jornada laboral es obligatorio el uso de cubrebocas, gel antibacterial y desinfectante”.

Gastar en insumos de limpieza para las viviendas, limpieza personal y para las unidades requiere de un esfuerzo mayor, se gasta dinero que no se recupera en una jornada, están expuestos a contraer coronavirus y a pesar de que cuentan con un servicio médico, la economía actual no les permite permanecer en casa, como choferes no reciben un salario fijo y no cuentan con prestaciones.

“Tengo que salir a trabajar, luchar por mi familia, sin embargo ya estamos al borde del colapso, necesitamos apoyo del gobierno, una despensa que podamos llevar a nuestras casas, tenemos hijos pequeños que no comprenden la gravedad de la situación, nuestros hijos tienen hambre. Silvano prometió ayuda a choferes, meseros y jardineros y nosotros no hemos visto nada, ni la ruta me ha apoyado, hay días que hago mi recorrido con una o dos personas, cuando me va bien llevo 5 o 6 pasajeros máximo, la gente se cuida y no se sube al transporte si ve mucha gente a bordo, al menos en mi ruta”, con estas palabras finaliza Rafael su plática con Changoonga.

Tras la pandemia de coronavirus (Covid-19) y las recomendaciones de las autoridades para que los ciudadanos se mantengan en cuarentena y eviten salir de casa solo si es necesario, muchos morelianos han decidido desempolvar las bicicletas o caminar en tramos un poco más largos de lo habitual, estos son otros factores que han afectado directamente a los transportistas.

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