Obispo De Diócesis De Apatzingán, Levanta La Voz Para Denunciar Que No Cesa La Violencia En Tierra Caliente

 A través de una carta pública, el Líder de la Grey Católica manifiesta que estos delitos no han sido escuchados por quienes debiera procurar seguridad y justicia

STAFF/Candy Paniagua / Alianza Multimedia Michoacán (AMMI)

Ante la ola de violencia que se recrudece cada día en la Zona de la Tierra Caliente de Apatzingán, el máximo Jerarca de la Iglesia Católica, Monseñor Cristóbal Ascencio García, Obispo de esta Diócesis, levanta la voz para denunciar esta realidad, que en lo más profundo de la dignidad  sigue lastimando a todas las familias y a la sociedad en su conjunto, así como también para reprochar el que estos delitos y pecados, que claman al cielo no sean escuchados por quienes deberían procurar seguridad y justicia.

A través de una carta pública que título “Denuncia a Mi Pueblo sus Delitos”, el Obispo señala, que es por todos conocido que la maquina destructora de la paz sigue actuando, pues los actos de barbarie y violencia se han constatado en diversos municipios y uno de los más lamentables asevero, es el ocurrido en San José de Chila del municipio de Apatzingán, comunidad que fue víctima de enfrentamientos violentos protagonizados por el Crimen Organizado y uno de los más reprobables, ha sido el ataque a las instalaciones del templo y casa parroquial, que fueron escenario de los enfrentamientos que dejaron huellas de la violencia además de que el Santo Recinto fue saqueado en los acontecimientos suscitados el pasado 19 de marzo.

En su misiva, el Pastor agrega, que tras estos reprobables actos, la violencia no cesa, siguen los enfrentamientos en las distintas comunidades sembrando pánico y terror entre los habitantes, que se han convertido en desplazados, hay robos con violencia, asesinatos, amenazas y hasta la quema de las viviendas y estos delitos y pecados que claman al cielo, no están siendo escuchados por quienes deberían procurar seguridad y justicia, y cita, como dice el Profeta Isaías: “Clama voz en cuello y que nadie te detenga. Alza la voz como trompeta. Denuncia a mi Pueblo sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados” Is. 58,1.

Como ciudadano hago un llamado urgente, a quienes son responsables de velar por el bienestar de la comunidad, a que procuraren las condiciones de seguridad, a poner todo el empeño para que estos acontecimientos no se repitan más y para que podamos vivir en la paz que tanto deseamos en Tierra Caliente.

Finalmente, tras precisar que Dios es Dios de vida y no de muerte el Obispo, convoco al pueblo creyente, a vivir con autenticidad su fe y a que todos nos convirtamos en instrumentos de paz y que en esta época de cuaresma contribuyamos al bien común atendiendo el llamado de Dios que nos invita a la transformación.

Con info: 90 Grados

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