Los medios hoy…Armados pero desarmados

En la Huacana, los soldados del Ejército demostraron que están armados pero a la vez están desarmados. No es primera vez que civiles ligados a grupos delictivos los retienen, desarman y humillan ante el asombro de una sociedad que no se explica por qué lo permiten estando bien equipados

By: Camila Cienfuegos (la Caponera V)

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En la Huacana, los soldados del Ejército demostraron que están armados pero a la vez están desarmados. No es primera vez que civiles ligados a grupos delictivos los retienen, desarman y humillan ante el asombro de una sociedad que no se explica por qué lo permiten estando bien equipados; pero la respuesta es más sencilla: están armados pero jurídicamente están desarmados; esto significa que un grupo numeroso de personas desarmadas los puede retener, desarmar y golpear sin sufrir por ello repercusiones legales en su contra, no así los soldados que se ven incapaces de accionar sus fusiles ante las agresiones de los civiles. Los militares están conscientes de que accionar sus armas contra los agresores implica prisión.

La ironía de contar con todo un arsenal y no poderlo usar es añejo, yo lo percibí cuando leí hace ya algunos años una noticia que daba cuenta de la incursión de centistas en una bodega para robar y destruir material electoral, todo ante los ojos atónitos de militares y federales que armados hasta los dientes poco pudieron hacer para impedirlo. El Estado, que había apostado a disuadir cualquier intento de robo de dicho material con la presencia de militares bien apertrechados no imaginó que bastaba una horda de rufianes desarmados y organizados -pero sabedores de que cualquier agresión a su persona acarrearía severos problemas legales al personal castrense-, sería suficiente para extraer la papelera electoral sin la menor consecuencia legal.

ZAMORA BAJO ATAQUE

Eran al menos 30 camionetas bien rotuladas con las siglas: “CJNG” (Cártel Jalisco Nueva Generación) las que llegaron de #Jalisco y entraron a la cabecera municipal de Zamora, una de las ciudades más grandes y pujantes de Michoacán. El convoy se desplazó por diversas calles, y sabedores de su capacidad armamentística, los gatilleros circularon con la mayor impunidad para atacar directamente objetivos policiales de cualquier nivel gubernamental que al corte de hoy, sumarían cuatro policías muertos.

No voy a entrar en detalles sobre las razones de este grupo criminal para agredir a estos objetivos, puesto que serían meras suposiciones, pero lo que sí puedo asegurar es que el ataque a una de las más grandes ciudades de Michoacán resulta ser un escupitajo en la cara para el #GobMich y la #4T; el problema es que del gobierno local no podemos esperar nada, y de la cuarta… a lo mucho, un llamado a un “abrazos, no balazos” pese a que en Zamora se encuentra el 17/o Batallón de Infantería.

Visto desde una óptica más política y menos policiaca, una descarada incursión de esta envergadura puede ser la antesala de próximos ataques a ciudades más grandes, e incluso capitales estatales, pero no me hagan caso, igual son especulaciones de su servidora ante un gobierno federal que ya anunció que no trabará zafarrancho con criminales, así, al chilazo.

¡Excelente lunes para todooooooooooos!

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