La NO Amenaza a Changoonga By @ellycastillo

Elly Castillo  –  @ellycastillo
Hoy hace un mes, hice un alto en esta columna titulada “Changoon´s” a manera de editorial de Changoonga.com
No fue un voto de silencio a la manera benedictina  sino una especie de autocensura y algo de retraso emocional. De repente no había tenido las palabras para redactar lo que a final de cuentas hoy vengo a testimoniar como punto y aparte de lo vivido exactamente hace un mes con una amenaza a mí  en lo particular y en lo general a los integrantes de esta empresa.
Todo este tiempo, estos días  han sido suficientes para sopesar las cosas y dejar pasar  la turbiedad en las aguas para ver si estas regresaban a su nivel, y como parte de este proceso, tratando de ponerle punto final como un capítulo más del anecdotario.
Hace un mes “alguien”  preguntaba por la identidad de un servidor  y por “los de Changoonga” en diversos lugares de reunión social de Morelia,  “por publicar notas pasadas de lanza», derivado de las cuales decían quienes sondeaban a distintas personas en especie de razón para dar alguna seña particular, «deben bajarle de huevos».
Este oficio me ha enseñado que reportero sin suerte, no es reportero, y suerte es algo que he tenido en abundancia durante 13 años de trabajar para cinco medios de comunicación distintos y varios de ellos de los más importantes tanto a nivel estatal, como nacional.
Esa es la suerte que me –nos- permitió enterarnos de dicha situación antes de que tal vez pasara algo como consecuencia explícita de lo narrado. Es decir, alguien, algunas “fuentes” en el argot reporteril, algunos “contactos de primera” como se le dice en el ambiente del periodismo de investigación, fueron quienes nos puso sobre aviso, nos alertó, al más puro estilo del charro Charrasqueado de la canción: “Cuídate Juan que por ahí te andan buscando…”
Efectivamente, no fue una amenaza directa como varios lo supusieron. Las amenazas por lo general tienen ese fin: amenazar, amedrentar, “espantar” por traducirlo de una manera simple y llana. Los canes enseñan los dientes en señal de amenaza; los gatos se erizan y las manadas de animales  huyen ante las amenazas de predadores.
Este “recabado de datos”, era una especie de “encargo” que ese “alguien” dió para quién sabe qué fin, pero no se podía –puede- esperar uno amistoso ni mucho menos, por los términos empleados.
Hoy, un mes después, luego de haber realizado una serie de acciones tanto de consulta, protocolo como de prevención, y sosteniendo un encuentro con el secretario de Gobierno Jesús Reyna, como autoridad a quién dejar una simple constancia –nada más- de la situación que atravesamos en esos días, sólo puedo decir que hasta el momento, gracias a Dios, no ha ocurrido nada más allá de modificar algunos hábitos, luchar contra el desánimo  y auto censurarnos un poco más un poco menos cada día.
No ha ocurrido nada más allá de rezar cada día esperando que las intenciones de ese “alguien” se hayan diluido, porque, aun cuando pueden ser diversos actores y factores los que pudieran  ser ese “alguien”,  como le fijamos al secretario Reyna, tenemos claros indicios de por dónde  puede venir ese “alguien” y que omito brindar más datos por secrecía necesaria, la misma que nos impidió ir a levantar una denuncia formal ante la Procuraduría de Justicia del estado, institución que más que certezas y garantizas, causa más dudas y temores como para ir a dar datos e interponer denuncias que nunca prosperan para casos más graves, como los que aquejan a muchos michoacanos y morelianos relativos a la inseguridad..
Escribo este texto, esta columna, a un mes de no haber podido escribir nada, a manera de desahogo, y también a manera de agradecimiento. Hubo mucha gente que preguntó, que se interesó y se solidarizó con nuestra situación. Tanto público en general, como compañeros de prensa, reporteros, gente de la de a pie, la banda pues.
Lamentablemente y por el contrario, ninguna empresa periodística o de comunicación brindó su solidaridad, aún cuando en varias ocasiones Changoonga.com se ha sumado a reclamos en contra de acciones contra reporteros y medios de comunicación, además de publicar puntualmente agresiones. Ni hablar. Una señal más de que este medio no encaja con la media de los medios en Michoacán.
Y al final puedo confirmarles a aquellos que lo sospechaban pero que no tenían la película completa del caso: en efecto, no se trataba de una amenaza, sino de una ¿instrucción? Pero puedo decirle a ese alguien abiertamente sin  rubor, que sí, aún tengo y tendré miedo por mucho mucho tiempo, pues no hay recurso que alcance, para garantizarnos la seguridad, nos reconocemos pues, muy vulnerables.
Y al final del final: Changoonga.com es sólo un medio de comunicación, y ya.
Por lo demás, gracias a quién corresponda y la vida sigue su curso.
Cosas que ahí están pero a nadie le interesan: Desde hace un mes Changoonga.com viene reforzando su área de Columnistas, con comunicadores, analistas y chacoteros de diversos ámbitos de la vida diaria, pero [email protected] [email protected], de primera línea. Y te darán mucha tela para que tengas de dónde cortar =)
Truchas: tic tac toe Fausto tic tac toe Leonel

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