En Loco Tidiano… ¿Cómo vas con tu vida tóxica?

Vivimos en una sociedad desechable. Estamos acostumbrados a consumir rápidamente y después tirar toda clase de cosas: productos de limpieza, electrodomésticos, artículos para el hogar, alimentos, información, plantas, animales, personas, etc.

 

By: Rosío Morelos.

Intoxícame,

Como el alcohol que corre por mis venas

Como la sangre que derramo,

Como el día en que te fuiste

Intoxícame… de ti

https://www.youtube.com/watch?v=fo-TxK5opms

 

 

Vivimos en una sociedad desechable. Estamos acostumbrados a consumir rápidamente y después tirar toda clase de cosas: productos de limpieza, electrodomésticos, artículos para el hogar, alimentos, información, plantas, animales, personas, etc.

Cuando algo nos resulta inservible la solución es mágica y no hay más que “enjaretarle” el mal al de la basura, o bien a nuestra “papelera de reciclaje” (en caso de ser digital).

Si, en cambio, se trata de personas, optamos por convencernos de que el otro resulta “tóxico” para nuestro desarrollo personal, razón más que suficiente para mandar muy lejos al susodicho(a) en cuestión.

Con las mascotas se vuelve más complicado el asunto, porque en general no podemos echarles la culpa de obstruir nuestra superación, así que la respuesta es el clásico “ no eres tú, soy yo” y entonces damos al animal en adopción, convencidos de que fue lo mejor para él.

El problema con asumir que todo es desechable, es que no nos damos cuenta de dos graves problemas: que los recursos no son ilimitados, (razón por la cual, no podremos aspirar en un futuro a recuperar todo lo que estamos desperdiciando ahora), y que lo que despreciamos en realidad no desaparece mágicamente, si no que se va acumulando en otro sitio (y que en algún giro maquiavélico de la vida, se puede volver contra nosotros por no habernos encargado de contenerlo a tiempo).

No es de extrañar pues, que al aventar al aire todo lo “tóxico” de nuestra vida, estemos ahora ahogados en esa toxicidad (el pasado 10 de mayo se registró en Morelia un alto nivel de contaminación en el aire de acuerdo con la estación de la UMSNH).

 

Habrá quien diga que la absoluta culpa es de los incendios, o que la ventaja de Morelia es que aquí ventea mucho, por lo que no hay motivo de alarma.

Sin embargo habrá también quien opine que en un futuro no tan lejano estaremos padeciendo lo que ya se padece en la Ciudad de México.

Independientemente del caso, aquí algunas recomendaciones para quienes quieran disminuir sus niveles de toxicidad:

Evita usar el automóvil para todo, si puedes caminar, usar la bici o tomar el transporte público, hazlo (en una de esas bajas la panza chelera que te cargas).

Evita quemar basura, mejor recicla y reutiliza, así te puedes ahorrar algo de varo, o bien hacerte de una buena composta para tus plantas.

Evita el consumo de artículos desechables: carga con tu termo o con tu botella de agua desde casa, así también inviertes mejor el tiempo que puedes perder comprando.

Cuida lo más que puedas el agua y el consumo de energía eléctrica, seguro quien pague los recibos en casa te lo agradecerá.

Cuando vayas de compras, lleva tu propia bolsa (que admitámoslo, te dará personalidad) y pregúntate ¿realmente voy a utilizar todo lo que estoy comprando?

Piensa como puedes ayudar en el problema de la contaminación, el mal es de todos.

Luz Rosío Morelos. Egresada de letras, distraída de oficio.

 

 

 

 

 

 

 

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