Edi la editorial… Ingrid, El Feminicidio Innombrable

“La Perra Tristeza De Ser Mujer Y Despertar En Un País Que Te Odia”

By: Edi, la editorial/@michangoonga

“La perra tristeza de ser mujer y despertar en un país que te odia”

Esta semana Alejandro Gertz Manero, quien estaría por nueve años al frente de la Fiscalía General de la República, propuso eliminar el delito de feminicidio, tal vez porque cree que se puso de “moda la palabra” y desea que dejemos de decir que en este país se está matando a las mujeres, porque en la vía de los hechos, nos están matando parejo. Y si no vean los 18 muertos de ayer en Morelia.

Pero en fin, se distrajo la atención de la rifa del avión presidencial bajo argumentos poco claros y menos convincentes, como que el hecho de “que exista la figura de feminicidio los aumenta”; eso tiene tanta lógica como decir que el hecho de que esté viva la gente la hace más proclive a ser muerta. ¡Qué tontería! Y no es esto una defensa del actual sistema, pero ¿es en serio?, como si fuera posible que el aumento del 137% en feminicidios se debiera al tipo penal y no a la falta de capacidad de las fiscalías o del Ministerio Público de resolver. Parece más bien que están ignorando que es la impunidad (que no es privilegio de los feminicidios, de hecho, cualquier delito denunciado en el país es impune).

El problema principal, y no lo decimos nosotros, según sus propios datos, es que 2019 dejó un legado de 32 mil homicidios y sólo uno de cada 10 recibió una sanción de acuerdo a SESNSP, por lo que invisibilizar la violencia machista eliminando el delito de feminicidio del Código Penal, más que ayudar a disminuir el número de feminicidios, sólo los metería en la misma bolsa de la violencia impune.

Así que tenemos que decirles que se equivocan si piensan que la figura de feminicidio es una moda, o sólo una cuestión ideológica que sólo sirve para visibilizar el problema; olvidan que el hecho de que exista y se nombre contribuye a atender los orígenes del problema y ayuda a diseñar políticas públicas que sean más eficientes para hacerle frente (hasta ahora todavía con poco éxito, hay que decirlo).

Sabemos que no todo homicidio de una mujer es feminicidio y que las características deben ser muy claras: el agresor será un hombre cercano a la víctima, el acto criminal se realizará con saña, odio, abuso sexual, se exhibirá el cuerpo, así que no se parece en nada a morir en un asalto, ¿cierto?

La causa principal es que el agresor pensará que esa mujer le pertenece al grado de quitarle la vida, ¿alguien aquí puede decir que el machismo no mata? El machismo mató a Ingrid Escamilla y también la exhibió y la revictimizó y lo sigue haciendo; y aunque su agresor está preso no habrá justicia para ella porque vivió en un país donde se enseña que la única mujer digna de respeto es la madre y a veces ni ella.

Por eso hoy escribimos recordando a Ingrid y nos enojamos y decimos que nos hierve la sangre cada que leemos un comentario que defiende a su pareja o justifica la agresión, porque el problema de los feminicidios en México no sólo está en el reconocimiento de la falta de capacidad institucional, está también en esa legitimación de la violencia, en la justificación… La última imagen de Ingrid debe hacernos cuestionar todo lo que ha fundado el machismo. En este momento el país se debate entre desaparecer el delito o seguir ignorándolo; eso significaría alejar todavía más la justicia para las mujeres caídas por las violencias machistas.

Este es el momento para revisar nuestras violencias, las violencias cotidianas de que nos rodeamos y al notarlas hacerlas molestas, para que el resto de la humanidad las note y accionar una forma, si se quiere la más elemental forma, de luchar contra el machismo que  mató a Ingrid y legitima la desaparición de un delito que intenta dignificar a las mujeres en algo.

Que no se olvide que nos están matando todos los días.  #NiUnaMenos

 

 

 

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar