Despojo de censuras…La paciencia en la labor docente

La docencia se enfrenta con diversas dificultades en su caminar por el conocimiento, implica aprender a desaprender conforme la cultura y los tiempos se van transformando, lo cual es un verdadero desafío

By: Psic. Liz Gómez

La docencia se enfrenta con diversas dificultades en su caminar por el conocimiento, implica aprender a desaprender conforme la cultura y los tiempos se van transformando, lo cual es un verdadero desafío. Es todo un reto para hacer llegar el aprendizaje a pesar de las dificultades sociales, intelectuales, políticas y culturales que se van presentando día a día, la docencia es transformar y contextualizar el conocimiento, es decir, lograr un aprendizaje significativo.

Por si solo la palabra docente implica un cúmulo obligatorio de virtudes con el fin de interactuar con un sinfín de estudiantes, pero de las virtudes más importantes y básicas es la paciencia. Si dividimos la palabra paciencia en su raíz etimológica encontramos lo siguiente: pa-ciencia, patí viene del latín que significa sufrir  y el participio patiens significa paciente, y scientia del latin que significa conocimiento. Es decir que, se pasará por un “sufrimiento” para llegar al conocimiento.

Poniendo lo anterior en términos actuales, el docente debe cambiar la palabra sufrimiento por frustrar, debe frustrar al estudiante para que sea capaz de ir en búsqueda del conocimiento y del pensamiento propio, que genere un criterio y a su vez tenga la iniciativa por descubrir y crear.  También es cierto que la impaciencia  hace “sufrir”, yo diría frustrar por todo aquello que no llega, por los contratiempos y dificultades para conseguir aquello que esperamos en cualquier situación, en este caso en el aprendizaje y que aplica tanto para estudiantes como para profesores.

Ser paciente es comportarse de manera adecuada mientras se espera a que algo suceda, así los docentes en cada aula, deben ser pacientes a que el conocimiento llegue a cada alumno desde sus propias virtudes y habilidades, el docente debe tener una capacidad de espera con una estrategia lúdica adecuada en su materia. Un docente que ama lo que hace, su paciencia estará canalizada en hacer ver su materia por muy difícil que sea de una manera muy fácil, esto se hará notar al demostrar sus habilidades de enseñanza a través de la paciencia.

Muchas veces forman al docente en ser paciente para que espere al alumno a que “comprenda”, pero no se capacita en recursos para impulsar su paciencia en su forma de enseñanza, el docente no siempre necesita entender los infinitos problemas que vive en casa el estudiante, en la sociedad o en su vida privada y que por eso “no aprende”, necesita ser capacitado en  canalizar su materia para que el alumno lo aplique en su día a día y se dé cuenta que a través de ello obtendrá habilidades para resolver sus propios problemas. Es mostrarle por ejemplo, en una clase de química que los neurotransmisores y las feromonas son químicos, que eso hace que tengamos cierto agrado con algunas personas, que ellos nos hacen reaccionar en ciertas emociones y que a su vez eso afecta una relación interpersonal, es mostrarle desde una clase de matemáticas que las necesitan para desarrollar un pensamiento analítico y justamente ese pensamiento es evaluado para ingresar a un posgrado, no por ser matemáticas, sino por tener una capacidad de resolución de conflictos en la vida diaria. Si esto fuera así el alumno se sabría amado por el docente y mejor aún, el docente descubriría su capacidad de paciencia.

El problema actual es que está mal visto en algunas escuelas y algunos padres de familia que el docente frustre al estudiante, que lo lleve a que solucione y resuelva por sí solo, la paciencia radica ahí, en justamente el docente acompañar al estudiante hasta que él descubra su potencial y respuestas, es guiarle en el camino pero jamás solucionarle las situaciones, eso a su vez hará en el estudiante que desarrolle su propia paciencia y tenga una capacidad de espera cuando algo vaya mal en su día a día.

Recordemos que las personas aprenden en un inicio imitando, como docentes se tiene una responsabilidad inmensa de la forma de impartir sus clases, porque no solo son evaluados como maestros sino como personas, muchas veces los alumnos ven en los docentes lo que ven en sus padres, es decir, desplazan en el profesor esas emociones y acciones que muchas veces no pueden hacer con sus papás, tanto cosas correctas como negativas, y eso sucede porque son una autoridad que representa las demás autoridades de los estudiantes, por ello, no es sano tomarse personal algunas de las dificultades que se presenten en la enseñanza, hay que revisar verdaderamente si tiene que ver con uno mismo o si es algo que el alumno a decidido poner en el maestro solo por no tener otra persona en donde poner lo que le sucede.

Dentro de la docencia para fomentar la paciencia, es importante no juzgar al alumno dado que se deben ver como personas individuales en su proceso de aprendizaje y no comparar sus capacidades y habilidades con alguien más. Si el alumno atraviesa por una situación difícil, como profesor se debe tomar distancia hasta donde se sienta cómodo, esto porque hay que comprender que en casa tienen responsabilidades emocionales y escolares que en la escuela no se resuelven solo se fortalecen, por ese motivo hay que regresar la responsabilidad al padre o tutor. Es importante quitar las propias expectativas sobre los estudiantes, se tiene que comprender las expectativas que ellos tienen de sí mismos y al docente solo le queda conocer y acepta las virtudes y limitaciones que tiene el estudiante, por lo tanto, no se puede esperar las habilidades y capacidades propias en los demás, recuerda que son procesos distintos en cada persona.

Una persona que no es frustrada simplemente nunca tendrá la capacidad de luchar por sus necesidades, pues estará entrenada para depender de alguien que le resuelva la vida. Ser docente no solo es transmitir conocimientos y utilizar estrategias que favorezcan el óptimo desarrollo de los estudiantes, es tener diversas virtudes y habilidades para alcanzar la comprensión de quienes están a nuestro cargo, ser docente debería ser un sinónimo de paciencia, ser docente es hacer arte en el otro.

Nos vemos pronto con más palabras democráticas para el placer y la conciencia.

Liz Gómez, psicóloga, psicoanalista

fiel creyente de que en la oscuridad es

donde encontrarás más luz y conciencia.

[email protected]

 

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