Ciudadanos Emergentes… La Migración.

By: Lic. Ismael Ibarra 

 

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Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), un migrante es “una persona que se desplaza o se ha desplazado a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia independientemente de: 1) su situación jurídica; 2) el carácter voluntario o involuntario del desplazamiento; 3) las causas del desplazamiento; o 4) la duración de su estancia”. El término abarca una amplia variedad de categorías.

Las migraciones, impulsadas a menudo por diversos tipos de inseguridad a su vez pueden conducir a distintas situaciones de inseguridad. Las privaciones económicas, los brotes de enfermedades, la inseguridad alimentaria, los riesgos ambientales, las persecuciones políticas y religiosas, la separación familiar y la discriminación étnica y de género constituyen varios de los factores que pueden dar lugar a flujos de migración masiva y afectar la salud de los migrantes a lo largo de su ruta de migración. Estos factores pueden colocar a los migrantes en mayor peligro de sufrir lesiones ocupacionales, violencia (incluida la violencia sexual), abuso de drogas, trastornos de salud mental, tuberculosis, infección por el VIH/sida y otras enfermedades infecciosas. Además, podría haber barreras que obstaculicen el acceso a los servicios de la salud, como políticas y leyes restrictivas, costos elevados, diferencias culturales y de idioma, la estigmatización y la discriminación.

La migración no es un fenómeno nuevo, a pesar del lugar destacado que súbitamente ocupa en la atención mundial. El movimiento de las personas, ya sea dentro de las fronteras de un país o a través de fronteras internacionales, ha sucedido durante siglos y recientemente se ha convertido en una característica importante de la globalización.

Según la OIM, la Región de las Américas se caracteriza por cuatro tendencias relacionadas con la migración: un flujo constante de repatriados debido a las crisis económicas y los entornos sociales hostiles en países de ingresos altos, la recepción de remesas de migrantes residentes en países de ingresos altos como una fuente importante de ingresos para varios países de América Latina y el Caribe, el tráfico de personas y el contrabando de migrantes, y la contribución de comunidades provenientes de América Latina y el Caribe en los Estados Unidos, Canadá y Europa al desarrollo de vínculos culturales, económicos y sociales con sus países y comunidades de origen.

La Declaración Universal de Derechos Humanos proclama: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, todos tienen todos los derechos humanos y las libertades fundamentales y toda persona “tiene el derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado… [y a]… salir de cualquier país, incluso el propio, y a regresar a su país”.

Este derecho se aplica a todas las personas, dondequiera que estén e independientemente de su situación migratoria.

Según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, hay 27 instrumentos internacionales jurídicos pertinentes para la migración y los derechos humanos. En particular, la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familiares de 1990 ha recibido cada vez más reconocimiento y ocupa un lugar destacado en la agenda internacional.

La situación de los migrantes ha cobrado reconocimiento y prominencia en las agendas mundiales. En octubre del 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Declaración del Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo, que reconoce que la movilidad humana es un factor contribuyente clave al desarrollo sostenible. En septiembre del 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y reconoció “la contribución positiva de los migrantes al crecimiento inclusivo y al desarrollo sostenible”. Se hace una referencia fundamental a la migración en el ODS 10 (Reducir la desigualdad en los países y entre ellos) y en el punto 10.7 se expresa el compromiso de “facilitar la migración y la movilidad ordenadas, seguras, regulares y responsables de las personas, incluso mediante la aplicación de políticas migratorias planificadas y bien gestionadas”.

Por último, en mayo del 2016, el Secretario General de las Naciones Unidas presentó su informe, “En condiciones de seguridad y dignidad: respuesta a los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes”. Este informe se centra en asegurar en todo momento los derechos humanos, la seguridad y la dignidad de los refugiados y los migrantes. En él se insta a formular políticas nacionales inclusivas (incluidas políticas de salud) que procuren incorporar a los inmigrantes a la sociedad receptora y brindarles acceso a los servicios básicos, incluidos los servicios de salud. Como seguimiento del informe del Secretario General de las Naciones Unidas, la Asamblea General celebró una sesión plenaria de alto nivel en septiembre del 2016 para abordar el tema de los grandes desplazamientos de refugiados y migrantes. En la reunión, los Estados Miembros adoptaron la Declaración de Nueva York para los Refugiados y los Migrantes.

En esta Declaración se aprobó un conjunto de compromisos relacionados con los refugiados y los migrantes, incluidas las mujeres en riesgo; los niños, especialmente los que no están acompañados o están separados de sus familias; los miembros de minorías étnicas y religiosas; las víctimas de la violencia; las personas mayores; las personas con discapacidad; las personas que son discriminadas por cualquier motivo; los pueblos indígenas; y las víctimas del tráfico humano y de la explotación y el abuso en el contexto del contrabando de migrantes. Específicamente, en la Declaración se aprobó, entre otros compromisos, la necesidad de abordar la vulnerabilidad a la infección por el VIH y las necesidades especiales de atención de salud que tienen las poblaciones de migrantes.

Arturo Ismael Ibarra Dávalos. Licenciado en Derecho por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Catedrático de la misma. Preside la asociación civil Bien Común Michoacán y la sociedad civil Por la Mejora en el Ámbito del Trabajo. Es Secretario General del Foro Política y Sociedad.

Correo electrónico de contacto arturoismaelibarradavalos@hotmail.com

 

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