A Mi Hija Con Cáncer La Quieren Dar Por Muerta En El IMSS Morelia Pero ELLA QUIERE VIVIR!

La señora Marisol Nuñez pide el apoyo de la sociedad michoacana toda vez que Geovana, su hija de 16 años necesita una segunda opinión porque el médico que la atiende ya la quiere dar por muerta

STAFF/ Miguel Ángel-@SanMiguelinSantos

A sus apenas 16 años de edad, Geovana Liseth  ya sabe lo que es tener una sentencia de muerte encima, entrando y saliendo de hospitales para luchar por su vida a pesar de los diagnósticos del médico que la atiende, quien le ha dicho a su familia que la chica prácticamente “ya está muerta”.

El viacrucis de Geovana comenzó el año pasado, la vida le cambió de repente al sentir dolores de cabeza constantes y aunque su mamá la llevó con varios médicos particulares, todos le decían que era migraña, sin embargo, por más tratamiento que le dieran no se le quitaba el dolor, por lo que terminó yendo al Hospital Regional del IMSS en Charo, a donde llegó con su mano y pierna izquierda sin fuerza alguna.

“Fuimos a parar el 8 de julio al Hospital del IMSS de Charo, ahí la vieron muy mal. Perdió la fuerza de la mano izquierda y pierna izquierda, no sabíamos qué era. Ya por la tarde la pasaron a tomografía y desgraciadamente salió con un tumor muy grande”,  cuenta con tono de tristeza profunda su mamá, Marisol Núñez, quien buscó a este medio para que su caso se dé a conocer, y ojalá alguien las pueda auxiliar.

Al principio Geovana fue atendida por un neurocirujano quien le dijo que se le podría retirar un 80 por ciento del tumor, pues la parte del cerebro donde está ubicado el quiste es una zona muy difícil de tratar, por lo que le darían también tratamiento de quimioterapia para después poder retirar el resto.

Para Geovana el tratamiento no tuvo complicaciones hasta que cumplió los 16 años, cuando fue trasladada al área de oncología para adultos, en donde el doctor Juan Pablo García Gutiérrez del turno vespertino le dio un fatal e insensible diagnostico contrario a lo que la chica, recién egresada de la secundaria y que apenas comienza a vivir, no esperaría escuchar:

“‘Para mi esta paciente, ya para mi está muerta, yo ya la desahucié. Y yo no voy a hacer nada”, es lo que el médico Juan Pablo les dijo sobre el diagnóstico de la niña, asevera la señora Núñez.

Sin embargo,  Geovana y su mamá no se rinden en lo absoluto, pues ella le ha dicho que quiere vivir, por lo que platicando con el neurocirujano les recomendó buscar una segunda opinión, tal vez en Estados Unidos, idea de la que el oncólogo García Gutiérrez se burló. 

“Él me sugirió que buscara otra alternativa por otro lado, ver a otro oncólogo que nos dé otra opinión, porque este señor (refiriéndose al médico Juan Pablo) hasta en forma de burla, le digo que en Estado Unidos hay, nos dice ‘No pues hay en Dallas, en Chicago,’ todavía burlándose del dolor de uno. No se vale”.

Por esto doña Marisol pide ayuda para poder atender a su hija con algún otro médico, para tener algún recurso en el que solventarse, pues a la semana termina gastando más de 800 o hasta mil 500 pesos de puro transporte a la semana, moviéndose en camiones desde el fraccionamiento puerta del Sol, en Tarímbaro, donde viven, hasta el hospital del IMSS en Charo, que son al menos 45 minutos de recorrido.

“La tengo que cargar, de hecho, la carga su hermano, el que sigue de ella, tiene 14 años. La baja allá en la silla de ruedas, la subimos. Es una complicación muy dura porque ella no sostiene su cabecita, hay que sujetarsela para que la lleve por lo menos derecha, que no caiga. Se complica mucho, pero ahí la llevamos”, comparte con consternación la preocupada madre de familia.

Hasta la fecha, Geovana ya lleva cinco operaciones, para intentar retirarle el tumor y, además de que ha sido sometida a 40 quimioterapias, se le retiró una parte del hueso del cráneo por donde le han puesto una manguera para que pueda salir el líquido de su tumor.

Por lo que ante su precaria situación, la desesperada mamá solicita ayuda para poder tener un algún recurso que la ayude a llevarla con algún médico particular que les pueda dar una segunda opinión, una que no sea tan desalentadora como la dada por su actual oncólogo a la niña Geovana.

“¡Mi hija quiere vivir! Y yo necesito tener esto como un aval, para tener algo preparado por si el seguro no me da la quimio, o para ver a otro oncólogo particular para ver qué opinión me da de esto, ¿qué podemos hacer? Porque de que se puede hacer algo, se puede hacer algo, pero desgraciadamente uno sin recursos no se puede uno mover”, señaló con pesar.

Por eso pide que busca apoyo para poder tener este recurso que puede significar una oportunidad más para Geovana Liseth, y para ello pone a disposición el número de tarjeta con número de Cuenta Saldazo OXXO: 4766-8416-8049-6893 a nombre Marisol Núñez López, en espera de poder algún soporte que la ayude en la búsqueda de un diagnóstico que le dé esperanza a ella y a su hija.

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