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Los Medios Hoy…Bisontes ¿Una Bala Para Vivir?

La siguiente es una opinión que defiende la cacería sustentable. Sé que con esta perderé muchos amigos, pero si ha de ser así, por lo menos lean toda la columna y los invito a opinar igualmente.

By: Camila Cienfuegos (Lucerito II)

EL ORIGEN DE LA INDIGNACIÓN

Las imágenes de una pequeña manada de bisontes pastando en el estado de Coahuila causaron furor y por su belleza se viralizaron como postal del invierno 2021.

El puñado de bisontes recientemente reintroducidos hacía contraste con la nieve de manera magnífica y ganaron rápidamente miles de comentarios. Hasta aquí todo iba bien, pero el gusto duró poco, pues a la semana de popularizarse la información, igualmente se hicieron virales las fotos de un par de cazadores que posaban orgullosos con una pieza de bisonte abatida. La imagen que indignó (y todavía indigna) a los internautas. Fue replicada por medios de comunicación que sin investigar al respecto, relacionaron las imágenes con los bisontes de la nieve en Coahuila. Datos completamente falsos que solo contribuyeron a linchar a los cazadores.

La imagen correspondía a una publicada tiempo atrás por el rancho cinegético Buena Vista. Uno de tantos miles de ranchos existentes en el país y que ofrecen este servicio nada barato, nada popular, nada ilegal, pero altamente rentable.

UNO DE MUCHOS ANTECEDENTES

Fue en la década de los 90 cuando leí un artículo que titulaba el trabajo así “¿Una bala para vivir?”. Se trataba de un análisis a la propuesta de la entonces secretaria de Medio Ambiente del presidente Zedillo, Julia Carabias Lillo, quien proponía poner a subasta cinegética, de hasta 100 mil dólares a los berrendos viejos que no tenían posibilidades de reproducción.

La idea consistía en que lo recaudado se destinara en su totalidad para la conservación de la misma especie prácticamente extinta de la vida silvestre en nuestra nación.

La propuesta es altamente controversial pero funciona, y no es extraño que incluso biólogos de la UNAM avalan y hasta promueven esta práctica porque ha demostrado su valía con creces bajo la consigna de que “cualquier programa de protección y desarrollo sustentable que no trae beneficios económicos a las comunidades aledañas está condenado al fracaso”.

SE VE MAL PERO FUNCIONA BIEN

Es innegable que la cacería legal es una actividad muy repudiada e incomprendida en casi cualquier parte del planeta, y es que no es grato para la vista ver a un animal abatido y su cazador que posa orgulloso para la foto. Pocos comprenden que detrás de esa imagen hay toda una industria, o mejor dicho, una agroindustria que beneficia a miles de familias… y también a las especies que se cazan.

De entrada se benefician los ejidatarios, los guías (que suelen ser los mismos ejidatarios), los vigilantes, los que alimentan a los animales y mantienen saludable a la fauna. Se benefician igualmente veterinarios, los biólogos que hacen censo y verifican las poblaciones, así como los cazadores y también las especies (sí, las especies).

¿QUÉ SON LAS UMAs)

De entrada y para empezar ¿qué son los ranchos cinegéticos? Básicamente son Unidades para la Conservación y Aprovechamiento de la Vida Silvestre (UMAs), y pueden ser privados, ejidales y hasta comunales, pero en cualquiera que sea el caso, deben estar sujetos a control y registrados como tal para poder ejercer la cacería de manera controlada, en poblaciones semi-silvestres debidamente monitoreadas, censadas, e incluso asistidas para su alimentación, atención médica y mejora genética. Las actividades cinegéticas se pueden dar únicamente durante las temporadas permitidas por las autoridades ambientales, excepto con la fauna exótica importada que no entra dentro de la Norma Oficial Mexicana para su conservación.

Así, la idea de los ranchos cinegéticos nació para permitir la cacería exclusivamente en esos sitios y no comprometer a las poblaciones silvestres. Sin embargo, contrario a lo que la mayoría supone, es en las regiones silvestres y áreas naturales protegidas donde la fauna se encuentra en verdadero peligro de extinción debido a la cacería furtiva que no respeta vedas, hembras y machos jóvenes.

Lo cierto es que en las inmensas llanuras del norte del país no es fácil el desarrollo agrícola, por lo que la ganadería alternativa (que incluye animales silvestres) se convierte en una buena opción que genera riqueza.

No se puede restringir el aprovechamiento si a las comunidades –mayoritariamente pobres- no se les brindan alternativas, como es el caso de la caza controlada.

PROCEDIMIENTO PARA CAZAR

Cazar de manera LEGAL no es fácil en México, se deben cumplir muchos requisitos que van desde el registro de las armas de fuego, su licencia para transportarlas, la licencia de cacería expedida por las autoridades ambientales, hasta el pago del cintillo, y por supuesto, apegarse al calendario cinegético anual expedido también por la autoridad ambiental.

El cintillo –como se le llama al impuesto y que parece un brazalete- es expedido por las autoridades ambientales federales, y es adquirido por los ejidatarios. Ejemplo, el cintillo para cazar a un animal como el venado cola blanca, alcanza de dos a tres mil pesos de precio, pero regularmente éste es revendido entre 30 y 40 mil pesos al cazador, que deberá cobrar la pieza en un tiempo acordado y dentro de la temporada (de diciembre a enero, aproximadamente, dependiendo de la especie). Si el cazador abate la pieza, deberá colocar el cintillo en el cuerno del animal, lo cual le dará la certeza de poder transportarlo de manera legal a su lugar de residencia. Si el cazador no acierta o simplemente no caza nada, no tiene devolución.

A todo lo anterior hay que agregar que el precio del animal no es la única derrama económica que dejan los cazadores, también pagan alojamiento, alimentación, guías, etc. Es pues todo un negocio agroindustrial-turístico.

¿Y QUÉ HACEN EN LOS RANCHOS?

Los ranchos están delimitados geográficamente y como lo señalé líneas arriba, solo ejercen sus actividades en las temporadas establecidas por la autoridad federal. Para trabajar de manera extemporánea, algunos ranchos importan animales exóticos como ciervo rojo y jabalí europeos, fauna africana, renos u otros animales que la NOM no contempla temporalmente para su protección. Entre ellos, estaba el bisonte americano, cuyos ejemplares en México estaban confinados en ranchos particulares que los ganaderos compraban en Estados Unidos para su aprovechamiento en México.

Hoy los ranchos modernos no solo mantienen saludable a su patrimonio faunístico, mejoran su genética, los reproducen de manera generosa, a tal grado de que las autoridades echan mano de sus excedentes para repoblar y reintroducir especies en lugares donde los furtivos los extinguieron.

EL FUTURO

Antes de la llegada de los europeos a América, pastoreaban entre Canadá, Estados Unidos y México cerca de 60 millones de bisontes, los cuales fueron prácticamente extintos, y salvo por alguna manada que encontró refugio en Canadá, se evitó su aniquilamiento total. Con el paso de los años, poco a poco se recuperó la especie, principalmente en las planicies de EEUU. Ya en México, algunos ganaderos los adquirían primero como animales exóticos y luego como ganadería alternativa, pero al gobierno mexicano no le importó mucho su reintroducción hasta hace algunos años.

Fueron los particulares y los ranchos cinegéticos los que lo reintrodujeron primero. Hoy, deambulan en Chihuahua, Coahuila y otros estados. Pero es hasta su reintroducción por parte de autoridades que se le ha brindado mayor atención y la NOM 2010 ya lo contempla para su protección.

Para el futuro, el bisonte americano tiene dos posibilidades: mantenerse bajo el control del gobierno en reservas y zoológicos, o incluir a los privados en su reproducción, conservación y aprovechamiento, lo cual no es descabellado pues al incluirle el beneficio económico (7 mil dólares por cabeza), su extinción sería casi imposible.

Prohibir la cacería en nuestro país representaría una condena para miles de familias. El prohibicionismo ha resultado lacerante y solo ha incentivado la cacería furtiva. Y es en esta parte donde se debe poner énfasis: proteger con mayor ahínco las reservas silvestres, las áreas naturales protegidas, los santuarios, y permitir a las UMAs trabajar de manera coordinada con las autoridades.

Tengo total disposición para entrar en un debate sin apasionamientos, con datos, con cifras, pero sobre todo con sustento científico. Los insultos los voy a borrar. No olvidemos que si bien la cacería le dio sustento a nuestra especie humana para su supervivencia, aún hoy le puede seguir dando sustento a miles de familias que trabajan en las unidades de manejo ambiental.

¡¡¡Excelente miércoles para todoooooooooooooos!!!

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