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Diario De Un Foráneo… Makis De Cuarentena

Fácil, bueno, barato y sin la necesidad de salir de casa… Aprende a preparar makis en esta cuarentena de la mano del foránero más carismático del área limítrofe

By: Mariano Bolaños Montañez

Benvenuto de nuevo queridos amig@s… Una semana más en cuarentena y una semana más vivitos, dándole batalla al coronavirus. Cada día está más crítica la situación en nuestro país, pero eso significa que cada vez estamos más cerca también de que todo esto termine, así que no hay que decaer y siempre con el mejor ánimo posible.

La semana pasada hablábamos de las oportunidades que tenemos y que podemos aprovechar durante este periodo de aislamiento… ¿Hicieron su tarea? Yo sí y a continuación estoy por mostrarte un de esos resultados.

Si eres nuevo por acá y no tienes ni la menor idea de qué carajos estamos hablando, te dejo por este Laredo el enlace donde podrás encontrar todas las respuestas que necesitas: https://www.changoonga.com/diario-de-un-foraneo-oportunidades-en-cuarentena/

¡COMENZAMOS!

Uno de los hábitos que me propuse practicar en estos momentos de la vida, fue el comer más sano. Y no, no me refiero a estar comiendo puras plantas como vaca para dejar de parecer una. Ño. Soy de la fiel idea de que se puede comer sano y rico al mismo tiempo.

Es por eso que te voy a enseñar a hacer unos makis al mero estilo foráneo, para aquellos que tenemos doctorado en limitación de recursos con especialidad en abundancia de carencias, osea, que estamos medio pobres y miserables; mucho ojo, amigos estudihambres, que esto te puede ahorrar varios pesos en una salida a comer.

Lo que vamos a necesitar para preparar estos deliciosos makis foráneos de fácil acceso y elaboración, va a ser:

PARA LA PREPARACIÓN

Familia en cuarentena con quien elaborar los makis

PARA EL ARROZ:

1 taza de arroz común y corriente
2 ½ tazas de agua

PARA EL RELLENO (Usa lo que tengas y lo que quieras, la cantidad es al gusto):

Pepino
Pollo asado
Atún
Surimi
Aguacate
Queso crema
Mango
Pepino

PARA LA SALSA TAMPICO

2 cucharadas de mayonesa
1 barrita de surimi
¼ de cebolla pequeña
Cáscara de pepino, cebollín, perejil, cilantro o alguna yerba verde para darle color

PASO 1


No es necesario que uses arroz especial para makis, te van a quedar más buenos que Megan Fox si usas del normal, el chiste aquí y el secreto es la consistencia que tenga: tiene que quedar pegajoso.
Por eso, vas a lavar una taza de arroz y a ponerla a cocer con dos tazas y media de agua, luego lo vas a tapar. NO SE TE OCURRA PONERLE SAL O CALDO DE POLLO, porque si no, tus makis te van a saber más gachos que los besos que te daba tu ex.
Deja que el arrocito esté ahí en su jacuzzi de agua calientita hasta que quede bien cocido y blandito. CONSEJO: Antes de que se termine de consumir por completo el agua, apágalo y deja que se termine de cocer con el vapor y el calor de la olla donde lo hagas, obvio sin quitarle la tapa.

PASO 2


Cuando ya esté listo tu arroz, sácalo de la cazuela u olla y ponlo a enfriar en un plato u otro traste largo y aplastado. Necesitamos que esté más frío que corazón de suegra para que podamos formar nuestros makis.
De preferencia tápalo con algún trapo húmedo o plástico para que no se vaya a secar.

PASO 3


En lo que se enfría nuestro arrocito, vamos a picar las cosas con las que vamos a retacar nuestros makis. Le puedes poner LO QUE TÚ QUIERAS, tú te los vas a tragar, así que tienen que llevar lo que se te hinche tu regalada gana.
En mi caso yo le puse queso crema, pollito asado, mango, pepino, surimi y aguacatito; el único requisito de este paso es que trates de picarlos delgados, porque si no, tu rollito de maki no va a cerrar (como tu pantalón después de navidad), y se te va a desbaratar (como tu ilusión de que todavía te quedara ese pantalón).

PASO 4

Si no tienes el tapete con el que se hacen los makis, vas a usar una vil bolsa de plástico extendida, no es necesario gastar. Vas a extender tu arrocito y vas a formar un cuadro de aproximadamente 20×20 cm, no muy grueso porque si no, tus makis van a parecer morisqueta japonesa.
CONSEJO DE VIDA: Cuando vayas a manipular el arroz de aquí en adelante, trata de mojarte las manos con agua natural para que no se te peguen en las manos.

PASO 5


Ya que tienes tu camita de arroz, vas a comenzar a ponerle los ingredientes extendidos a uno de los extremos como se ve en la foto; recuerda no picarlos taaaaan gruesos, porque va a valer chet tu comida. Trata de extenderlos hasta la orilla para que tu maki no quede triste con todo retacado en el centro.

PASO 6


PASO MÁS DIFÍCIL: Va a enrollar lo que viene siendo tu maki. Trata de hacerlo rápido porque si no, se te va a despochunar. Agarra con las dos manos el extremo del plástico que tiene el relleno y más veloz que ‘el prisas’, apapacha al relleno y cobíjalo con su manto blanco de arrocito cocido.
Cuando ya le hayas dado la primera vuelta al relleno, sigue girando hasta hacer un rollo como se ve en la foto; recuerda siempre apoyarte con el plástico. Cuando ya tengas el rollo formado, lo vas a apretar para compactarlo. En esta ocasión no haré comparaciones, ya se la imaginaron… Sucios.

PASO 6.1


Si te quieres ver acá bien pro y subir unas fotos acá bien perronas a Instagram, puedes cubrir tus makis con una capa delgada de aguacate o mango. Nomás pícalo en rebanaditas súper finitas, ponlas encima del rollo y compáctalas al arroz con ayuda de la bolsa de plástico.
Como el pex aquí es empezar a comer más sano, obvio no lo vamos a empanizar; pero si tú eres de los que cree que un maki sin más carbohidratos y frito en grasa, no es un maki, lo puedes empanizar sin broncas, maldit@ gord@.

PASO 7


Para cortar tus makis, tienes que usar un cuchillo liso con un filo bien perrón, y vas a hacerlo de un solo movimiento, porque si lo quieres partir aplicando la técnica del serrucho (pasándole varias veces encima), te va a quedar tu maki como guacareada de amigo mala copa.
Te recomiendo que apliques también la del agua, y que cada que vayas a cortar uno, mojes tu cuchillo para evitar que el arroz se pegue.

¡Y LISTO! Ya tienes listos tus makis…

Pero espera… Unos makis no son dignos de comerse si no llevan su respectiva salsita Tampico, así que vamos a prepararla:

PASO 1


Lo primero que tienes que hacer es partir en pedacitos diminutos todos los ingredientes; para hacerlo, puedes picarlos bien finitos, rallarlos (lo cual te recomiendo porque te ahorra mucho tiempo), o si eres foráneo fifi y tienes uno a la mano, meter todo a un procesador de alimentos.
Cuando tengas la cebolla y el surimi en pedacitos, lo vas a poner en un plato y les vas a agregar algo verdecito para darle color (la weed no aplica); yo usé unas cáscaras del pepino que le puse al relleno, pero puedes usar cilantro o perejil.

PASO 2


Ya que tengas todo finamente picado y en un traste, le vas a poner las dos cucharadas de mayonesa y lo vas a mover igual de enérgicamente que cuando te pones a perrear los viernes en la noche… Cuando se podía salir.

PASO 3


Ponle salsita al gusto arriba de tus makis y decora con ajonjolí y salsa de soya… Lo más importante de esta receta, es hacerla con toda la familia y tragártelos con hartas ganas.

Hemos llegado al final de esta columna/recetario por hoy. Espero que te sirva para divertirte un rato con tu familia, para desestresarte un poco con tanto relajo de pandemias y aislamientos, y sobre todo, para comer súper rico, barato y sano en esta época de encierro.

Las siguientes semanas seguiremos compartiendo cómo nos va en este propósito de aprovechar el tiempo al máximo durante el aislamiento… Eso es to, eso es to, eso es todo amigos.
Ciao

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