DIÁLOGOS

Corrupción y corruptores // By @chrisantapia

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Por Christian Tapia

Los tiempos en México y el mundo están cambiando, tan es así que ya los noticiarios en horarios fijos de televisión o radio sólo dan cuenta de lo que ocurre durante el día en redes sociales, que se viraliza en minutos. Los gobiernos, políticos, empresarios y actores de poder ya no están tan cómodos como antes y el colectivo se organiza incluso más rápido que los pesados sistemas burocráticos.

Ahora todos opinan, critican, son mordaces y con lupa observan los movimientos de sus gobernantes ¿eso es bueno?, ¡por supuesto! A nadie espanta ahora el hecho de que la corrupción siempre ha estado presente, no es una cuestión de partidos, colores o sabores. Son círculos de poder que muy rara vez dejan pasar a extraños o idealistas si no van alineados con sus intereses, pero ese sistema es cada vez más difícil de sostener y no es privativo de México, recordemos los escándalos de FIFA…

Por cierto, los tipos de corrupción según la organización Transparencia Mexicana son: extorsión, soborno, peculado, colusión, fraude, tráfico de influencias y falta de ética.

Leemos en todas partes, debido a que es un fenómeno mundial sobre los escándalos de corrupción, pero perdemos de vista la contraparte: los corruptores.

¿Quiénes son? Los que seducen a todos aquellos que criticamos y apedreamos ¿y te has puesto a pensar que puedes ser tú mismo? Al ofrecer como proveedor el “diezmo”, al dar “mordida” a los policías, el ofrecer dinero a los profesores para que te pasen o hagan un examen “especial”, al decir “aliviánate jefe, dame consulta primero”. Es verdad que ha sido en exceso el nivel de corrupción en últimos tiempos, pero es inocente pensar que lo han hecho solos.

México es uno de los países con mayores índices de corrupción, es cierto, pero no sólo en sus gobiernos, también en sus ciudadanos.

Si de verdad estamos dispuestos a erradicar este mal social, debemos también nosotros contribuir para romper ese círculo vicioso y con fuerza moral y ética, elevar la voz y ser un ejemplo para nuestros hijos e hijas heredándoles un mejor país con una visión clara y transparente.

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